[Lo Último][6]

Sociedad
Politica
Callao
Mundo
Julia Schabauer
Martín Soto
Carla Giannina Jimenez
Política
Alberto paz de la vega
Fernando Bravo Prado
Javier Ormeño
Deportes
Bryan Castillo
Elvis Añanca B.
Estado de Emergencia
Social
Carmen de la legua
Christian Alania
DE CHALACOS ES
Elecciones 2016
Ernesto Linares
Fujimori
5 de Abril
Acción Popular
Delincuencia
La Punta
Manuel Calongos Curotto
Manuel Encalada
PPK
Ventanilla
Cultura
Dia de la Mujer
Doris Vasquez
Homofobia
Keiko Fujimori
La Perla
ONPE
Ollanta Humala
Opinión
Redacción La Rana
Transporte
coordinadora recuperando el Callao
editorial
#Paraguay #golpe #democracia #unidad #Latinoamerica
9na
Alan García
Alex Kouri
Apra
Barnechea
Chim Pum Callao
Ciudad
Contaminación
Día de la Mujer
Economía
EjerciciosDeMemoria
El gran combo
Emprendimiento
Felix Moreno
Fernando Olivera
Fujimorismo
Félix Moreno
Gobierno Regional del Callao
Guzman
INPE
JNE
Jaicec Espinosa
Julio Guzman
Kuczynski
Lima
Lima Metropolitana
Luigi Castro
Luis Mellet
MINAM
Manuel Neciosup
Martín Morales
Matrimonio Igualitario
Mi Peru
Municipalidad
Museos
Ola morada
Omar Marcos
Orlando Agurto
PNP
Penal
Peru
Ronald Soto
Salud
Sarita Colonia
Sodalicio
Soy mujer y paro la olla.
Sport Boys
Stand up
Tristeza
UARM
Universidad
Victor Albrecht
caudal
democracia
río Rímac
senhami
victor quispe canchari

Los goles no se hacen con la mano


Escribe:
Martín Soto Florián
Director del Grupo Valentín, Abogado PUCP, Chevening Scholar, MSc (c) Social Policy and Development London School of Economics



En un mismo partido, en una copa del mundo, Diego Armando Maradona le metió dos goles a los ingleses. Era de no creer. Frente a los tiempos complejos que se vivían, aquello no solo fue histórico sino heroico.

Tiempo después, otro genio argentino tuvo que llamarle la atención. Luis Alberto Spinetta le hizo saber al 10 que los goles no se hacen con la mano. La famosa “mano de dios” fue en opinión del flaco un mal ejemplo, no solo porque arruinó para siempre lo que fue el gol más hermoso del mundo, el segundo que Maradona hizo en ese mismo partido, sino porque le enseño a toda una generación de argentinos y latinoamericanos, que es posible hacer trampa y salirse con la suya.

Maradona, el tipo que podía hacer los goles con la nariz, con cualquier cosa, hizo el gol con la mano y le dijo a todo un pueblo que podía transgredir los pactos, las normas, meter el gol y ganar la copa. 

En una República de verdad, el Congreso no se corre del proceso deliberativo y no arrastra hacia abajo a una isla de excelencia -como el Banco Central de Reserva-, con tanta impunidad. Tampoco se aplaude cuando le decimos a los jóvenes de todo el país que no importa el esfuerzo sino el compadrazgo y los acuerdos apurados abajito de la mesa.

En una democracia se dan razones y se exhiben a los mejores cuadros para las mejores posiciones, pues al final del día lo que nos jugamos no es el salario de nadie sino el esfuerzo colectivo que queremos llamar país, algún día. 

Que el Congreso, gracias al fujimorismo, haya nombrado a los señores Rey, Cuba, Chlimper, no solo nos deja claro que tienen una idea pobre del país y sus desafíos, sino que además les importa poco defraudar a toda una generación de peruanos que pensaban que con compromiso y talento se avanza en la vida; a cambio, nos están diciendo que la viveza todo lo puede y que la mejor forma de acción política es la trampa. El problema es que ellos no son Maradona y no van a traer ninguna copa a casa. Ellos tendrían que aprender que los goles no se hacen con la mano.

SÍGUENOS EN FACEBOOK

Acerca de Larana.pe

Propuesta que busca hacer de la comunicación una herramienta para empoderar a la ciudadanía a partir de contenidos atractivos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios son muy importantes

Comienza a escribir y presiona enter para buscar