La izquierda, el centro y la derecha se unieron en el Congreso para no rendir cuentas a la ciudadanía



A pesar de que pueden ser denunciados por no presentar su informe anual de gestión, 80% de los congresistas salientes no informaron sobre sus funciones.



Por: Manuel Navarro Canales


Durante los últimos años, en el Congreso se ha instaurado una mala práctica que ha sido aprovechada por más de un parlamentario para no transparentar e informar sobre el desarrollo de sus funciones. Si bien, muchos de ellos publican algunas de sus actividades en redes sociales, la transparencia no debe quedar, ya que SEGÚN EL ARTÍCULO 9 DEL NUEVO REGLAMENTO DE ÉTICA PARLAMENTARIA, los Congresistas ESTÁN OBLIGADOS a presentar un informe anual de gestión parlamentaria, el cual no ha sido entregado por muchos de ellos durante los últimos años, a pesar de que pueden ser denunciados por omitirlo.


El caso más alarmante es del periodo saliente (Congreso complementario 2020-2021), donde solo 26 de los 130 parlamentarios cumplieron con la norma y rindieron cuentas, según detalla la información publicada en el portal del Congreso. Lamentablemente, al terminar sus funciones, los mismos ya no podrán ser denunciados en la Comisión de Ética; es decir, los parlamentarios cobraron cada mes S/ 15, 600, más otros pagos adicionales, pero nunca dieron un informe detallado sobre las labores que realizaron en el marco del cumplimiento de sus funciones, algo inaudito, que en cualquier trabajo se transformaría en una sanción o eventual despido.





Pero, ¿qué dice la norma sobre la omisión del informe anual de gestión parlamentaria

El antiguo Reglamento de la Comisión de Ética Parlamentaria - que se ha usado hasta hace menos de dos meses - estipulaba en su artículo 11 que los congresistas debían presentar el Informe Anual de Gestión después de quince días hábiles del término del periodo anual de sesiones al Consejo Directivo. Posterior a ese plazo, tenían unos días más para presentarlo si no lo hacían, para luego publicarlo en el portal del Congreso.

Lo curioso de este artículo, es que posterior a las prórrogas, se leía en el Consejo Directivo quienes no habían enviado los mencionados informes, para luego formar un grupo de parlamentarios que formulaba una denuncia en la Comisión de Ética. Dicha norma hasta la fecha, no ha tenido cumplimiento en el Poder Legislativo, según consta en las agendas informativas del Consejo Directivo.

Debido a que los parlamentarios omitieron sus informes de gestión y que el Consejo Directivo jamás cumpliera una de sus funciones, la Comisión de Ética aprobó un nuevo Reglamento de Ética Parlamentario, a fin de que no deban ocurrir tantos procedimientos previos para que los parlamentarios puedan ser denunciados.

La norma que ahora se ha trasladado al artículo 9 del Reglamento de la Comisión de Ética Parlamentaria, detalla que luego de los 15 días hábiles que tienen para presentar su informe, la Comisión de Ética solicitará al Consejo Directivo la relación de congresistas que no hayan presentado su rendimiento de cuentas y formulará de oficio una denuncia.

RENDIR CUENTAS, LA TAREA QUE MUY POCOS POLÍTICOS REALIZAN

En virtud del principio de transparencia, el parlamentario está obligado a informar o proporcionar a los ciudadanos aquella información relacionada con su labor parlamentaria que sea considerada información pública o de interés público.

Uno de los principales errores de la comunicación de gobierno, o en este caso podríamos llamarla legislativa, es no rendir cuentas a la población de todas las funciones que han realizado. No solo basta con una publicación en facebook y/o twitter para evidenciar el trabajo, ya que los políticos están obligados a informar las respectivas funciones que han realizado de una manera clara y sencilla a toda la población que representan.

Durante los últimos años, la rendición de cuentas de los parlamentarios se ha transformado en simples publicaciones de redes sociales; muchos de ellos olvidan que también deben hacerlo anualmente mediante un documento que es publicado en el portal del Congreso, donde detalla cada una de sus funciones realizadas y lleva por nombre Informe Anual de Gestión.

CINCO AÑOS SIN INFORMES DE TRABAJO

Analizando el último quinquenio de nuestros ‘padres de la patria’, encontramos que en el año 2017, 119 congresistas presentaron su informe de gestión, un número alto que luego fue disminuyendo año tras año. Por ejemplo, en 2018 pasó a 102, para posteriormente en 2019 llegar a 84; en ninguno de esos casos hubo una denuncia en la Comisión de Ética, ni se mencionó en el Consejo Directivo según las actas publicadas en el portal web del parlamento.

En 2021 pasa algo inaudito y nunca antes visto en el Congreso. Más de 100 parlamentarios de todas las bancadas omitieron la presentación de su informe y por ende, no rindieron cuentas a todo el país; el caso es alarmante, ya que no había ocurrido eso antes. Cabe precisar que esto podría ‘explicarse’ por la falta de experiencia parlamentaria o por tener los congresistas, personal poco calificado en cada uno de sus despachos.



IZQUIERDA, CENTRO Y DERECHA UNIDAS EN UN SOLO OBJETIVO: NO RENDIR CUENTAS

Entre algunos parlamentarios que omitieron rendir cuentas a la ciudadanía se encuentran nada menos que congresistas que, pese a tener teniendo varios años en el parlamento, no le dan importancia a este asunto por el cual pudieron ser denunciados. Este es el caso de los excongresistas Víctor Andrés García Belaúnde (Acción Popular), Luciana León, Mauricio Mulder, Javier Velásquez Quesquén (APRA), Luz Salgado (Fuerza Popular) entre otros.

Pasando a otro grupo que también es importante mencionar, se encuentran los congresistas que son contratados como asesores en comisiones, despachos y bancadas, alegando que debido a su vasta experiencia están calificados para asesorar; pero, muchos de ellos no han presentado sus informes mientras estuvieron en el Parlamento. Los casos más resaltantes son los de los excongresistas Karina Beteta, Luis Galarreta, Rosa Bartra, Diethell Columbus (Fuerza Popular), Omar Chehade (Alianza para el Progreso), Ricardo Burga (Acción Popular) entre otros.

La izquierda no se queda atrás y podemos encontrar entre los parlamentarios de este informe a: Richard Arce, Marisa Glave, Edgar Ochoa, Alberto Quintanilla, Indira Huilca y Horacio Zeballos (Nuevo Perú). Los congresistas de izquierda que durante su periodo exigieron sanciones para congresistas y otras autoridades, olvidaron algo tan elemental como presentar informes anuales de gestión. Salvo la excongresista Huilca, quien solo no presentó en el 2018 y Quintanilla que solo lo hizo en el 2017, los demás no lo hicieron.

PERIODO COMPLEMENTARIO, QUE NO COMPLETÓ NI SUS INFORMES

El Congreso 2020 - 2021 fue el que llegó luego de la disolución del Congreso por parte del expresidente Martín Vizcarra y que posteriormente, como muchos recordarán, lo vacó por incapacidad moral e inhabilitó para ejercer cargos públicos, un efecto bumerán que ningún guionista de renombre hubiera imaginado.

Hay otro punto por el cual deberá ser recordado ese periodo y tomado como ejemplo para que no vuelve a ocurrir y es que, más de 100 congresistas no presentaron su informe de gestión, algo prácticamente obligatorio que deben hacer todos los parlamentarios.

Veamos caso por caso. Los grupos parlamentarios que presentaron una mayor cantidad de informes por porcentaje fue el FREPAP y Nueva Constitución, cada uno con 33.3%, luego vienen los que se encuentran en rojo que son Fuerza Popular con 0%, siendo la única bancada que no presentó ningún informe.

Otros que se olvidaron o que omitieron entregar dicho informe fueron el Partido Morado, en donde solo Alberto De Belaúnde lo presentó, así como UPP, Podemos, Somos Perú, Acción Popular y APP, que no llegaron ni al tercio de sus miembros. Sobre estos casos en particular, podría alegarse la poca o nula experiencia de la mayoría de parlamentarios y el alarmante desconocimiento por parte de asesores y equipos técnicos, que justamente deben dar soporte a los congresistas.



RESPUESTAS A LA CIUDADANÍA

Si hay algo que jamás se puede discutir, es que nuestros políticos deben rendir cuentas a sus votantes, ya que básicamente trabajan para ellos y esto no ha ocurrido durante los últimos años, lo cual constituye a una falta ética por parte de ellos.

Es curioso que como señalan algunos, los fiscalizadores no tienen quien los fiscalice, lo cual no debería ser así. Espero que en algún momento podamos dejar de vernos en la necesidad de usar la ya popular frase: “otorongo no come otorongo”.


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